Proyecto Wisteria
Los jardines son espacios de diálogo entre la sociedad y la naturaleza, laboratorios de coexistencia donde se vinculan las potencialidades de humanos y no humanos.
Nomad Garden trabaja para repensar estas alianzas desarrollando instalaciones, proyectos y herramientas que las pongan en valor.
Contemplamos los paisajes urbanos como sistemas emergentes capaces de readaptarse a partir de las interacciones de sus propios elementos. Entendemos que otras relaciones más sostenibles son posibles, pues ya están sucediendo de manera espontánea en la ciudad. Por ello nos gusta pensar los proyectos como oportunidades para descubrir estas potencialidades latentes, así como para diseñar procesos y dispositivos que permitan consolidar aquellas tendencias más creativas, democráticas y resilientes.
Este proyecto comienza por algo sencillo, casi vulnerable -que no se termina de adaptar- como es el caso de las glicinias (Wisteria sinensis) de la terraza de La Casa Encendida, con el objetivo de propiciar un clima más habitable.
El proyecto se estructura a través de una coreografía estacional vinculada al ciclo anual de la planta: trabajo con el sustrato, sistemas de riego y abonado, floración, podas y recirculación de residuos orgánicos. En ese proceso, la glicinia deja de ocupar un lugar ornamental para adquirir un papel relacional, convirtiéndose en nodo activo para nuevas exploraciones materiales, ecológicas, estéticas.
Con una vocación claramente colaborativa, Proyecto Wisteria se articula como una plataforma de investigación abierta con colectivos e instituciones ya existentes como Salvajes y Silvestres, Compromiso con el Clima, Creática o el Centro Ocupacional Ponce de León. El proyecto no persigue soluciones cerradas, sino la activación de procesos de transformación progresiva. Así, a través de pequeñas alteraciones en los flujos de agua, energía, residuos y saberes, se explorarán pequeños cambios sistémicos que posibiliten la ayuda mutua entre plantas, infraestructuras y comunidades humanas.