Drift. Yann Gross
| Ubicación: | Sala A |
La palmera constituye una figura ejemplar. A la vez planta ornamental, recurso industrial y motivo cultural, acompaña relatos de transformación y de éxito. Configura paisajes deseables y encarna promesas: las de un clima, un modo de vida, un desarrollo económico.

Pero detrás de esta imagen seductora se dibuja otra historia, la de un desplazamiento impuesto a lo vivo, inscrito en lógicas económicas, coloniales y productivistas, cuyos efectos se prolongan mucho más allá de su punto de origen.
El proyecto de Yann Gross, que toma forma expositiva en la Sala A de La Casa Encendida, tiene como punto de partida la historia de la circulación de las plantas desde el siglo XIX, cuando la invención de la Wardian case, una caja de vidrio desarrollada por el Dr. Nathaniel Ward, hace posible su transporte a gran escala. Con ella se impone la idea de que lo vivo puede ser desplazado, aclimatado e integrado en lógicas de expansión económica.
La muestra, bajo el título Drift, designa un movimiento sin dirección propia, una deriva producida por fuerzas externas. De Europa a las Américas, estas trayectorias generan situaciones distintas pero conectadas. En algunos contextos, la palmera participa en la construcción de identidades paisajísticas artificiales, modeladas por imaginarios turísticos. En otros, se convierte en instrumento de un desarrollo basado en la explotación intensiva de los suelos y los recursos.
A través de este elemento, Drift pone de manifiesto la distancia entre las promesas que acompañan estas transformaciones y las realidades que producen. La palmera aparece así como el síntoma de las contradicciones del mundo contemporáneo, revelando cómo proyecciones seductoras generan desequilibrios profundos, a menudo irreversibles.
La exposición reúne fotografías, una Wardian case con una palmera en su interior y una instalación de vídeo compuesta por cuatro proyecciones. En ellas, figuras humanas se dirigen al espectador, activando una relación perceptiva inestable en la que la posición del visitante se vuelve ambigua, entre observar y ser observado.
Yann Gross (1981, Vevey, Suiza) desarrolla una práctica entre Europa y la Amazonía que abarca fotografía, vídeo e instalación. Su trabajo explora la manera en que plantas, imágenes, gestos y relatos circulan de un territorio a otro, así como las formas, los usos y los imaginarios que se reconfiguran a partir de esos desplazamientos.
Inspirada en la etnobotánica, su investigación se centra en las relaciones entre entornos, representaciones y modos de vida. A menudo desarrollada en colaboración con comunidades, cuestiona las promesas de desarrollo, aclimatación o transformación proyectadas sobre los territorios. Sus obras hacen visibles, sin subrayarlas, situaciones en las que se entrelazan apropiación, deseo y restricción, y en las que afloran tensiones entre proyección, entorno y condiciones materiales.
Su trabajo ha sido presentado, entre otros espacios, en Aperture Foundation, Nueva York; Rencontres d’Arles; Photo Elysée, Lausanne; FOMU, Amberes; y el Palacio de las Artes de Miraflores, Lima. En 2025 fue artista residente en la Casa de Velázquez, Madrid.
Exposición realizada con el apoyo de Casa de Velázquez, Pro Helvetia, la Ciudad de Lausanne y el Estado de Vaud.