La noche se abre paso con un ritmo que no pide permiso. El reguetón y sus variaciones toman el protagonismo sin necesidad de justificación, en una propuesta pensada para bailar el presente con intensidad. El sudor como lenguaje común. Bajar hasta el suelo es ocupar el espacio sin traducciones. Las miradas se diluyen y los cuerpos dejan de explicarse.
Ponen el ritmo Cachetona con su despliegue de sets afilados y contagiosos; Genosidra, desde la energía frontal y la tensión rítmica, y Rosa Pistola, referente internacional del reguetón y la electrónica latina, todas especialistas en prender fuego a cualquier pista.
Una noche en la que la música es el lenguaje común capaz de generar vínculos inmediatos y de activar el espacio desde el movimiento colectivo, sin jerarquías ni expectativas normativas sobre cómo debe bailarse o habitar la pista.
La Cachetona
DJ y artista nacida en Ciudad de México y afincada en Madrid, La Cachetona entiende la pista como un espacio ritual y futurista. Sus sets combinan sensualidad ancestral, bajos contundentes y percusiones que activan el cuerpo desde la memoria somática. Entre sci-fi y raíz latinoamericana, construye paisajes sonoros donde baile, tecnología y ritual se entrelazan.
Genosidra
Genosidra es el alias del productor y DJ colombiano Carlos Quebrada, afincado en Barcelona. Su propuesta cruza ritmos latinoamericanos con experimentación digital extrema, distorsión y misticismo. Integrante del sello Hiedrah Club de Baile y autor del álbum Haxan Tek (2024), sus sets no se mezclan: se invocan, articulando club, trance y fricción sonora.
Rosa Pistola
Desde México, Rosa Pistola ha redefinido el reguetón underground llevándolo a territorios donde antes no tenía cabida. Sus sets atraviesan guaracha, tribal, cumbia y dembow sin suavizar su crudeza ni su potencia corporal. Convierte la pista en un espacio donde lo popular y lo experimental conviven sin jerarquías, amplificando la intensidad del perreo en clave global.